Sobre el dise√Īo

La idea del dise√Īo surge a partir de c√≥mo deb√≠a enfrentarse el jugador o jugadora a √©ste.
Tendr√≠a que ser un dise√Īo muy sobrio, de colores fr√≠os oscuros, y con una clara referencia a la “noche”. Tambi√©n deb√≠a reflejar, con cierta serenidad, la idea de un camino que seguimos aunque sin distinguir claramente los bordes de √©ste.
No deber√≠a distraer con im√°genes o alegorias de lo que nos gustar√≠a ser, o sentimientos benefactores, pues tenemos cierta tendencia a vernos a nosotros mismos como “buenos” o con ciertos valores positivos, y lo que quer√≠a era todo lo contrario, alejarnos de cualquier valor, para que la imagen mental fuera lo m√°s clara posible.

Tras enviarle el libro a D√°cil, y las indicaciones sobre el dise√Īo, recib√≠ la siguiente respuesta:

“… B√°sicamente es lo que hab√≠as descrito: camino que disminuye hacia lo lejos, cielo oscuro y luna de tono apagado; pero me gustaria dividir ese dise√Īo b√°sico en tres secciones verticales, cada uno con un filtro de matiz diferente del mismo color (para simbolizar esa triada de la que hablas en tu documento, y tan habitual en las corrientes filosoficas, culturales, etc,: inicio, parada, final; nacimiento, vida, muerte; inicio, desarrollo, resoluci√≥n…Creo que el color adecuado es el azul, porque no distrae, ni “enciende” como los colores calidos, pero me resulta el m√°s pacifico de los colores frios, el m√°s conveniente para la introspecci√≥n.
Bueno, no te quiero agotar con desripciones. Ve pens√°ndolo. Un abrazo”

No me lo pensé mucho y le dije sí a la propuesta.

As√≠¬† se comenz√≥ a gestar el dise√Īo.